El domingo me metí en un jardín en Twitter. Una cosa bastante frecuente en mi por mi sin saber yo muy bien como he conseguido tener esa habilidad. Leí una entrevista -de las muy habituales- en las que una familia con dos personitas con alta capacidad se queja de la poca atención que reciben por parte de la administración educativa.
Como ya saben quienes me han leído mis intensos escritos como introvertido tengo facilidad para aburrirme y pensar hacia dentro buscando recursos y responsabilidades internas. El caso es que empiezo a aburrirme de leer ese tono de queja constante cuando hablamos de alta capacidad. La alta capacidad no es una condena. Es de puta madre. No cambio mi sufrimiento o mis subidas y bajadas por una estabilidad sin curiosidad o sin creatividad. De hecho, mi intuición me dice que la inmensa mayoría de personas altocapaces no han sido detectadas por una razón sencilla: no han tenido problemas adaptativos.
Fuera de esa mayoría estamos los que hemos tenido problemas adaptativos. Unos hemos detectado el patrón que subyace a esa inadaptación (la falta de aceptación del entorno a nuestro mirada del mundo) y otros todavía estan buscando de psicólogo en psicólogo con múltiples diagnósticos simplificados porque tampoco es que haya tiempo ni dinero para más.
En ese momento caí en la insoportable brevedad de Twitter y escribí un tuit en el que hablaba de abandonar el "victimismo" sin recordar cuáles son las connotaciones populares de la palabra "victimismo" que yo situaría en una especie de "llorar sin razón". Cagada maestra.
A diferencia de la acepción popular para mi el victimismo es una ideologia o una metodología de mirar el mundo. El victimismo es reactivo mientra que yo defiendo la acción y la interpelación como mejor sistema de introducir cambios graduales y positivo. El victimismo va incluso más allá porque es un personaje, un rol. Te secuestra y te convierte en otra persona. Es popular aquello de que cuando tienes un martillo en la mano todos los problemas te parecen clavos. Asumir el rol de víctima te cambia la percepción de la realidad. El victimismo es una externalización de la responsabilidad de la propia situación. El victimismo, además, últimamente te sitúa en una zona de prestigio de manera que solamente puedan actuar sobre un agravio aquellos que son efectivamente agraviados. Te otorga legitimidad exclusiva para denunciar la opresión y hace algo peor: te sitúa en un pensamiento binario donde siempre es la alteridad la responsable de tu situación.
Bueno, como dice mi mujer, es dificil que alguien supiera que cuando yo escribo "victimismo" estuviera todo eso detrás. Toda una concepción filosófica de los procesos de victimización que el movimiento woke viene impulsando desde los Estados Unidos.
Lo que realmente quería decir es que ese concepto a tres niveles (queja-victimización-reactividad) es insuficiente para nuestros niños. Y esto me lleva a contar una vivécdota (en terminología de Berto y Andreu).
A estas alturas del año pasado andaba yo enfrascado en el Diploma de Experto Universitario en Detección e Intervención en Altas Capacidades de la UNED.
Normalmente mis reflexiones llaman la atención por ser demasiado contracorriente (quizá otra persona diría "puñeteras"). De mayor descubría aquello de "pensar fuera de la caja". Por decirlo de una manera gráfica: cuando piensas sobre la alta capacidad ya estas fuera de una caja (la neurotipica mainstream) pero si además dentro de la alta capacidad también te sales de la caja mainstream estas muerto.
Estos cursos de la UNED los imparte la Facultad de Pedagogia supongo. De manera que el enfoque es educativo. Y esto es un frame para mi muy relevante. La primera caja de la que me salí en este tema fue la infancia. Sorpresa: los niños crecen y siguen vivos. Sobreviven a la infancia y a la adolescencia. Con sufrimiento o con ignorancia o simplemente felices y contentos pero siguen con sus vidas. Y sorprendentemente se convierten en adultos superdotados sin llegar a ser genios. Para mi es fácil hacer esta afirmación porque a mi en la puta vida se me hubiera ocurrido pensar que tenía alta capacidad sacando un Bien en Física y Química de Segundo de BUP. Yo era de letras y todo el mundo sabe que los de letras somos menos listos (modo ironia on). En todo caso, mi preocupación al abordar ese tema era yo. Suena egocéntrico pero oye... hemos venido a contar la verdad. Yo necesitaba explicarme primero mi vida y después ya vería como se la explicaba y si le daba la gana atenderme a mi sobrino miniyo.
La segunda caja de la que me salí fue durante el curso. Todo el temario estaba metido en una caja: el sistema educativo formal. Yo creo que la habían tapado y todo para que nadie se diera cuenta de que fuera de esa caja podría haber luz. Sin embargo, mi fascinación por Escandinavia y más concreto por Dinamarca era mi nuevo y flamante interés restrictivo-especial. Así que yo sabía que en los países nórdicos existe una estructura informal de aprendizaje con diversos nombres en cada país.
Cometí el error de salirme de esa caja y en el primer trabajo que presenté me suspendieron. Lo pasé mal. Me acojoné porque eran 800 euros lo que costaba el curso. Y tuve que derrapar; pero una parte la mantuve.
Mi idea central de toda esta historia es que el sistema educativo formalizado en España está pensado para una sociedad industrial y analógica con pequeños toques de sociedad postindustrial de servicios. Hoy mismo he leído que en las pruebas para ser profesor de secundaria hay que "impartir" una lección. Me suena de un viejuno esto.
Ya sé que hay reformas legislativas que entienden una parte de la digitalización. Entienden sobre todo la que tiene que ver con el manejo de la tecnología digital. Sin embargo, no son capaces de entender -a mi juicio- los cambios cognitivos y conductuales que genera la aparición de Internet y la Inteligencia Artificial.
Ese debate es muy largo y profundo pero hay uno que es más breve e iluminado: el GAP de tiempo que tarda una administración en reaccionar a los cambios en su entorno es diferente según las reglas con las que se haya dotado una comunidad humana. En España esas normas estan basadas en el Derecho Romano. Y si algo se me ha quedado de mi paso por la facultad es que el Derecho Romano es hiperregulatorio y garantista. Y esto tiene una consecuencia directa: su capacidad de adaptación al entorno es muy lenta, extraordinariamente lenta. Me refiero al maravilloso Derecho Administrativo español que me mantiene tan aburrido como estupefacto desde que me tengo que relacionar periódicamente con la administración.
En conclusión: aunque hagamos una ley educativa cada año nuestro pensamiento colectivo sigue siendo analógico e industrial. Metemos a todos los niños a estudiar lo mismo, al mismo tiempo y los organizamos por edades. ¿Qué puede salir mal?
Si las bases constitutivas del modelo educativo se construyen sobre la estandarizacion y el coste marginal del conocimiento (cuántos alumnos caben en una clase) es imposible conseguir que nuestros niños altocapaces reciban una educación intregral. Es imposible porque el sistema está hecho para encajar en él. No me tiraré al rollo de la cama aquella del Síndrome de Procusto. Simplemente no hay recursos. Con el dinero que estamos dispuestos a dedicar en impuestos a la educación y a la sanidad este es el resultado. Se puede obtener más eficiencia mejorando algunas cosas pero si la base es que todos deben usar una talla L y te viene grande o pequeña; te jodes.
Ese "te jodes" no significa quedarse quieto. Una de las respuestas a mi tuit del victimismo venía a señalar si yo "menospreciaba" el trabajo de las asociaciones -en este caso- de Aragón. Ni de coña. A mi las asociaciones me parecen gloriosamente heroícas porque se enfrentan a un muro y siguen lamentándose sin desfallecer. Lo que yo quería decir es que es posible ir más allá de la reacción-queja para situarse en la acción-propuesta.
Sé que esto que viene a continuación está justo a mitad de camino entre la quimera y la utopía pero allá va: mi trabajo de final de curso consistía en la creación de una estructura paralela informal de cooperativas de aprendizaje que complementara la educación formal. Esto es largo de explicar. Otro día me puedo extender en el desarrollo pero el objetivo de toda mi visión es atenuar la parte estándar formativa introduciendo una parte nueva, versátil y permeable que permita a nuestros niños sean de la derecha o la izquierda de la campana de Gauss acceder una cierta personalización de itinerarios formativos.
¿Es esto una locura? No. ¿Es una utopía? Tampoco. Existe en Dinamarca y Suecia que yo conozca. Hay documentales y libros al respecto. ¿En España serian una novedad? Creo que no porque alguna cosa he leído de Escuelas Libres durante la I y II República.
En qué me baso para decir que es imposible que el sistema educativo formal se llegue a adaptar nunca? Me baso en varias ideas:
- Todo el sistema está pensado desde el adulcentrismo de quien imparte el conocimiento, hacer el proceso contrario es ir contranatura. Las aulas estan pensadas en términos industriales, las asignaturas, la manera de evaluar (por escrito)... todo está pensado con esquemas del antiguo régimen.
- El tiempo que tardará en cambiar el modelo deja a muchas generaciones de niños fuera.
- El profesorado está formado para ese sistema y sus recursos también. Una persona para 20 personitas que hablan y se mueven prácticamente es un policia del silencio
- Mi mujer tiene razón cuando me dice que no puedo ser breve porque me flipo mucho con mis pensamientos.
- Las asociaciones de apoyo a las familias con niños superdotados me parecen todas heroícas.
- El sistema no hay dios que lo que adapte a nuestros chavales.
- Abandonar el victimismo era pasar la acción. Siento haber usado victimismo.

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