Siempre he tenido problemas con los trabajos "en equipo". Llegué a solucionarlos diciendo que me dieran los nombres y que yo haría el trabajo. Ellos sabían mis notas así que, si eran pragmáticos, aceptaban. Pero con el tiempo te das cuenta de que esa táctica no funciona fuera del ámbito académico. Entonces empiezas a pensar por qué no te gusta trabajar en equipo. Como buen introvertido la primera fase es interior. Buscas en tu interior por qué no te gustan "ellos". Ellos es lo contrario a "yo". Te vienen cosas a la cabeza. La principal es que son lentos, tardan demasiado en tomar decisiones elementales (para ti). Luego debaten sobre minucias porque (te parece) que no tienen una mente jerárquica dividida entre temas importantes, menos importantes y nada importantes. Te haces mayor y encuentras Paretos de libro: el 80% del tiempo se va en hacer el 20% del trabajo. Tiene que ver con la visión en pirámide o horizontal.
La verdad es que nunca se me pasó por la cabeza la envidia. He visto que algunos canales de divulgación de alta capacidad e incluso algunas perspectivas psicopedagógicas la mencionan. La verdad es que yo he detectado rechazo pero no envidia. No conozco a nadie que tenga envidia de tener una mente sobrepensadora como la mía. Lo que sí que me he encontrado es "rechazo". Yo tengo un radar hipervigilante de rechazo constante en mi mente. Soy tan consciente de ello como imposible me resulta de resolver. Como no creo en el subconsciente pero sí en la memoria de aprendizaje diré que he sido rechazado muchas veces. Corrijo, he detectado rechazo muchas veces. Y la mayoría de ellas el rechazo no era tan grande como yo pensaba ni tan importante como para tomar la decisión de marcharme del grupo en cuestión. También soy consciente de ello pero la intensidad emocional me supera y no puedo gestionarlo. No soy capaz de estar en un grupo de personas donde no soy aceptado en mi plenitud. Así, he dejado de ir a las cenas con determinadas amigas de mi mujer porque no puedo hablar por ser "hombre, blanco, cishetero". Me siento evaluado y suspendido. Esto sí sería una clave contínua: la vida es un examen, apruebas o suspendes. Ya tengo una creencia falsa sobre la que trabajar.
Pero yo venía a hablar de los grupos. No tengo problemas con "todos los grupos". Tengo las habilidades sociales suficientes para entender que la gente tiene estrés decisional frente a la carta de un restaturante cuando tiene donde elegir y puede tardar. Yo no tengo ese problema porque solo puedo comer dos o tres cosas de la carta. Como decía, no tengo problemas con todos los grupos. Tengo problemas serios con los grupos que tienen una "misión" y un "marco temporal". Las ideas que expongo en este post, a veces, me juegan malas pasadas en entornos lúdicos pero en general -más o menos- sé mantener el tipo en conversaciones de lo cotidiano y sé "comportarme". Me aburren pero sé que me tengo que quedar.
Los problemas me surgen cuando la idea de "eficacia" es determinante (para mi). Digo "para mi" porque durante todo este texto creo que vivo en una realidad paralela (vivimos). Lo que es importante para mi no es importante para el grupo y viceversa. Eso de vivir en una realidad paralela (mi mente) se me da muy bien.
Empecemos con la idea de "eficacia" que me parece el eje central. Creo que puedo hablar por muchos superdotados medios ( los genios no sé cómo son) cuando digo que el uso del tiempo es fundamental para nuestras mentes. Desde hace años detecto (a ojo) personas con potencial alta capacidad y les pongo preguntas trampa. Una vez le pregunté a un chaval de 17 años por qué un sábado por la mañana estaba allí conmigo grabando una web serie pudiendo quedarse a dormir en casa. La respuesta: "para aprovechar el tiempo". El tiempo debe ser aprovechado. Y debe ser aprovechado porque me/nos gustan tantas cosas que necesito optimizarlo para poder hacerlas todas. Si le dedico demasiado tiempo a una de ellas, me pierdo las otras y no quiero que eso ocurra.
Por tanto, la eficacia temporal en mi mente es muy importante. Lo que se pueda resolver en cinco minutos no puedo admitir esperar cincuenta. Hay 45 minutos de desesperación. Creo que esto es lo que les pasa a los niños superdotados en clase. A mi no me pasó. No era tan listo y la escuela era el único sitio donde podía tener actividad intelectual (en los 70 no había Internet). Esto nos lleva a la relación entre eficacia, velocidad e intensidad. La eficacia nos obliga a la velocidad y la velocidad obliga a la intensidad. Si quieres ser eficaz, acabas por ser veloz y eso te convierte también en intenso. Es dificil ir rápido sin intensidad pero podemos hablarlo.
Si nos fijamos, la velocidad es constitutiva de la alta capacidad intelectual. Los altocapaces somos así porque procesamos más rápido la información. Parece que eso se limite al aprendizaje en clase pero también procesamos antes la información de las opciones para un viaje o de un nuevo formato de reality. Así que también nos aburrimos antes. Las diferentes velocidades a las que se mueve un grupo pueden derivar en velocidad media o tan lenta como el más lento por cohesión grupal. Ambas son antagónicas con mi/nuestro concepto de eficacia. Y la otra parte de este argumento es que soy/somos estresores de grupos.
De qué manera lo hago/hacemos? Ya que mi mente es sobreanalizadora me permito decodificar el proceso. Algo tenía que tener bueno esta mierda de mente sobrepensante.
Pero primero necesito un pequeño contexto y una puntualización. El contexto es la seria Gambito de Dama. Es muy recomendable para entender la alta capacidad femenina. Tiene sus "cositas yankis" pero son digeribles sin vomitar. En esa serie aparece una imagen en metáfora (no es spoiler) que me parece muy importante. La protagonista cuando se acuesta a dormir le aparece un tablero de ajedrez gigante en el techo donde se juegan partidas a toda velocidad. Esto es muy importante porque cuando ella llega a las partidas reales con jugadores reales lo más probable es que esa partida ya la haya jugado en su mente. Por tanto, no tiene mucho más que pensar. Hace el movimiento que en su mente fue el mejor después de experimentar con decenas de movimientos. Eso se convierte en "intuición". No sabes exactamente por qué pero ese es el camino. Y si lo tienes que explicar el mecanismo es tan complejo que nadie te va a seguir. Esto en los grupos con misión es continuo.
Entonces... qué hacemos que les estresa tanto? Me paso a la primera persona del singular.
- Tengo demasiadas opiniones sobre demasiadas cosas. Es el fruto de hacerte muchas preguntas y tener muchas dudas (curiosidad se llamaba eso). Cuando alguna de esas muchas preguntas o dudas se plantea en el grupo pueden ocurrir dos cosas. La primera es que exprese rapidamente mi opinión con la respuesta que considero correcta. La segunda es que plantee todas las preguntas accesorias que surgen tras la principal porque todavía no he resuelto el problema. En ambos casos estreso al grupo que se enfrenta "por primera vez" al problema. Voy con el ejemplo: he sido cantante de un grupo de versiones en inglés. Mis compañeros eran músicos pero yo soy comunicador audiovisual. Así que les estresé con mis propuestas de carteles, escenografia, intraconversación del espectáculo, etc... Una cosa tan sencilla como que si somos un grupos de versiones es mejor publicar el repertorio en redes para que la gente sepa lo que va a escuchar (vienes porque te gusta la música en general o esa música en particular?) me costó debates y discusiones. El vestuario y la escenografia tres cuartos de lo mismo. Hay miles de grupos de versiones. Si quieres distinguirte necesitas un "relato". En definitiva, tengo demasiadas preguntas y demasiado complejas sobre cosas que el grupo "no se ha planteado" y tampoco tiene muchas ganas.
- Las expreso demasiado pronto. La idea de eficacia me juega malas pasadas. Por ejemplo, cuando alguien dice que expresemos nuestros puntos de vista no me espero a ser el último sino que suelo ser el primero. El punto de partida de esta mala estrategia social es memoria de aprendizaje. Durante años he visto que los "normales" tienen miedo a romper la cohesión del grupo y por tanto no quieren opinar. Así que yo me lanzo para hacerles ver que no pasa nada por opinar. La cara oculta de este mecanismo es que (como a tantos otros) me da igual la cohesión del grupo cuando hay una misión que cumplir. Bueno, corrijo, lo que ocurre es que considero que la cohesión del grupo depende en gran medida del grado de cumplimiento de la misión en cada fase de decisión. Así que llevo años negándome a decir "yo, lo que queráis" salvo cuando es verdad y me la trufa (por ejemplo, donde descansar cuando estoy cansado). La mejor imagen es el meme de Spiderman donde salen tres Spiderman mirándose. Los "normales" son muy gregarios y ponderan mucho la cohesión del grupo. Por eso normalmente esperan a que hable "el o la líder" para decidir su posición. Después seguimos con esto.
- Descarto inviables. Como he dicho es muy probable que esta partida ya la haya jugado en mi mente así que suelo estar bastante seguro de cuáles son las malas jugadas aunque no sepa cuál es la jugada perfecta. De hecho, uso mucho la teoria del descarte. Descarto muy rápido las malas opciones y eso también estresa porque todavía no saben que son las malas. Ojo, no he dicho que sepa cuáles son las buenas, digo que es frecuente que sepa muy rápido cuáles son las inviables. Descartar inviables en tiempo o recursos es mi mayor habilidad. Esto estresa un huevo a un grupo porque no saben por qué las has descartado tan rápido. A mi me dicen mucho eso de "bueno, vamos a probar". Pongo ejemplos, ahora estoy preparando un repertorio para una cumpleaños. Soy el cantante de un grupo de alumnos de una academia de guitarra. Primero descarto las inviables por timbre de voz (ahí no llego) y después las inviables por complejidad. Si vamos a hacer una sola actuación y no remunerada la inversión de esfuerzos debe ser proporcional. Con más tiempo y más ensayos y mejores músicos (incluida la voz) se podrían hacer otra cosa. Sin embargo, el grupo opta por tomar un autobús a Abilene. Tomar un autobús a Abilene es una anécdota frecuente en teoria de grupos. Consiste en que un grupo acaba haciendo lo que no quiere porque un miembro lo ha propuesto y nadie le ha dicho que eso no tenía sentido.
- Expreso mis opiniones con demasiada intensidad. Si esa partida ya la he jugado, si he descartado las inviables trato de hacer entender al grupo ambas cosas rápido para "aprovechar" el tiempo. Pero ya hemos visto que la velocidad es la característica vital diferencial en la ACI así que hablo rápido (se me amontonan las ideas en la cabeza) y subo el tono de los adjetivos. Una de mis mejores habilidades es analizar textos audiovisuales y me he visto hablar en público. Tengo una mirada inquisitiva muy profunda, gesto serio y cuando hablo parezco muy convencido, utilizo palabras rigurosas (puedo decir "peculiar" en lugar de "raro" y cosas así muy locas) y además levanto un poco la voz cuando quiero resultar persuasivo. Si relees los ingredientes verás que según quien escuche eso puede transitar entre la soberbia, la seguridad y el entusiasmo. Supongo que por eso se inventó la palabra "vehemencia". ¿De donde mierda saco esa actitud si mi mente es un mar de dudas? Pues joder, porque esa partida ya la he jugado y ese camino acaba en un muro. En parte es impaciencia. Eso lo reconozco. Pero es que van muy puto lentos!!! (nota de comprensión para el lector). De manera que ando intentando convencer a mi sobrino de que no diga "eso es una puta mierda" como ha dicho su tio miles de veces porque alguien puede sentirse ofendido. Subo los adjetivos también cuando escribo. No lo puedo evitar. Y eso que domino los campos léxicos. Pero para mi todo se va al extremo. Y el grupo sufre si no eres comedido. Comedido es tener una medida exacta de si esa canción "no es la más adecuada" o es "una puta balada de delfines llorando insoportable que la va a cantar tu puta madre". Creo que eso no lo he dicho nunca. Pero lo he pensado.
- Jerarquías? Qué jerarquías? En todos los grupos hay un o una líder. Llevo años estudiando eso del carisma. En algún momento he podido ser una persona con carisma porque el masking ideológico se me da bastante bien. La cuestión es que es una mezcla de autoestima, lenguaje corporal y no sé cuantas mierdas más. A mi si no me demuestras inteligencia me da igual lo que fueras de popular en el instituto o lo que te idolotraran por escuchar la música más rara del universo. Me da igual. Un día tuve una discusión con un catedrático de no sé qué en una cena porque se atrevió a decir que la transición valenciana había sido pacífica y modélica. Toda la mesa con más de treinta personas se calló ante una afirmación así (asentada en el imaginario colectivo) y yo le llevé la contraria. Todavía estoy viendo las caras de la gente de la mesa que idoltraba al Catedrático. Lo siento pero esa partida ya la había jugado y no me tenía por qué callar. Para la mayor parte de los componentes del grupo la cohesión del grupo es fundamental. Hay miles de experimentos sobre la obediencia, la jerarquia, la cooperación. Pero misteriosamente para mi la cohesión del grupo depende de que sea útil y eficaz a la misión. Y en eso soy intransigente. He aquí la clave de mi fracaso en ámbitos ideològicos. Recuerdo cuando en una asamblea subían decenas de personas a defender solo dos posturas. Me desesperaba porque una vez expuestos todos los argumentos que más da que suban más personas? Lógicamente ahí olvido la cohesión de grupo basada en el minuto de gloria de: yo también quiero subir. Si no entiendes eso, no puedes gestionar egos. La eficacia me mata.
- Soy introvertido. Por lo tanto, la chachara me desgasta y me deja sin energia. Así que trato de ahorrar toda la energia que puedo. Hay gente que puede estar hablando horas y horas sin cansarse. Yo no, así que acabó por estresar al grupo mirando el reloj. Es muy posible que ellos simplemente entiendan que no hace falta resolverlo hoy, que podemos quedar otro día. Para mi, usar otro día en el mismo tema es joderme la vida (ves como subo los adjetivos?).
- La honestidad. Te has quedado muert@ al leerlo. ¿Qué cojones tiene que ver la honestidad con todo esto? Si tienes alta capacidad lo más probable es que hacer trampas no entre en tus esquemas. Así que te montas la película dentro de lo honesto. He aprendido a hacer trampas. Puestos a usar la inteligencia la uso para lo que quiero. Lo hice porque me dí cuenta de que competía con tramposos. Quiero decir que puede que alguien envie un link que no funciona para luego pedir perdón y enviar el trabajo correcto tras ganar veinticuatro horas. Los normales cuentan con la posibilidad de hacer trampa con total naturalidad (vale, más en España que en Finlandia). Esto es muy relevante para el cálculo del tiempo y los recursos necesarios. Si vamos a hacer trampa entonces divaguemos y tomemos cervezas. En la mente de los normales eso siempre es un escenario posible y en la mía eso es inconcebible (ahora ya con 50 he cambiado). Mis cálculos de recursos disponibles, tiempo abarcable y talento presente (no ausente) se basan en decir la verdad y entregar algo con "calidad". No perfecto pero poco perfectible.
- La perfectibilidad o excelencia. He leído mucho sobre perfeccionismo. He escrito ya alguna cosa en otros posts. Mi idea es que ese perfeccionismo es contextual. El resultado final debe ser tan perfecto como sea posible con el tiempo disponible, los recursos disponibles y el talento presente. Pero no recuerdo nada que haya entregado diciendo: me ha quedado perfecto. Leonardo moría por una nueva versión de cualquiera de sus obras. Y yo no soy más listo que Leonardo, faltaría más. Mi punto de vista en este aspecto es que cuando un grupo con una misión empieza a dar pasos cada miembro del grupo tiene un "acabado" en mente y el mío desde luego difiere mucho del suyo. Contemplo más escenarios (en la facultad de Derecho eso se aprende rápido), en especial contemplo los de frácaso y al contemplarlos propicio que no sucedan (vale, también entro en pensamiento rumiante). Si los acabados mentales son diferentes, los ritmos y los cálculos son diferentes. Así, yo me desespero por lo "mucho que queda por hacer" cuando alguien cree que "esto está ya medio acabado". Y mi desesperación se transmite a una persona no entiende por qué estoy así si esto ya está para entregar. Digo esto, siendo un tipo de malos acabados. De hecho, los artículos del blog no estan bien acabados en puntuación. Sé que puntuo a bocajarro y con exceso pero no puedo dedicar más tiempo porque los costes de perfectibilidad de releer y repuntuar son muy altos y no me compensan. Además, sé que cuento con tu comprensión que lo lees como si fuera tu mente y claro... me aprovecho.
- Eso ya lo dije yo. Esta frase de mierda es de tener pocas habilidades sociales. Sé que no debería decirla pero si me has acompañado en este recorrido verás que hemos pasado ya por muchas estaciones. Primero no descartaron las inviables, luego se callaron para no ofender, luego dedicaron demasiado esfuerzo a cuestiones secundarias, pensaron en hacer trampa... Entiéndeme es que vengo cargadito ya!!!. Cuando quedan dos semanas para el concierto entonces lo acordamos todo porque tenemos prisa y no llegamos. Joder, eso ya lo dije yo!!! Es dificil caer bien a un grupo cuando le recuerdas tu "razón" con tanto "rencor". Sé que no debería hacerlo pero aquí estamos para confesarnos y hacer escritura terapéutica.
- Optimistas vs pesimistas: la información. Otro detalle frecuente es que soy acusado de pesimista. Pero es que esa partida ya la he jugado. Con los recursos disponibles, tiempo y talento podemos llegar hasta ahí. No sé por qué es. Quizá es hasta donde quiera llegar yo pero en teoría de grupos mi límite es también el límite del grupo. Suena egocéntrico pero no quiero dedicar ocho horas a la semana a preparar un concierto de un cumpleaños. Tengo vida alternativa. Me gusta cantar pero hay que saber cuáles son nuestros límites. Señalar límites a un grupo es pecado mortal porque les estás diciendo que no lo pueden todo si lo desean con intensidad que es la filosofia predominante ahora.
- Llevo once debería parar ya. Subrayar las incoherencias. Esta es la refinitiva. Por esta caigo mal en todos los grupos (especialmente ideológico). Soy ese tocapelotas que les recuerda que no existen los esquemas binarios y que tenemos incoherencias internas, sesgos, falacias... etc... Ese tipo que te hace de abogado del diablo para ver si conseguimos llegar a una verdad superior. Con lo cómodo que se está en las verdades inferiores. Imaginate volver a la caverna y decirle a gente que las sombras son sombras con lo divertido que es ver sombras. Los altocapaces sabemos que el conocimiento se basa en la contradicción pero la contradicción es un puto coñazo. Esto también lo sabemos. Por eso te dicen tantas veces: piensas demasiado. ¿Cuánto es demasiado? ¿Cuánto es poco? A ningún grupo le gusta que le subrayen las incoherencias. Ni siquiera en los divorcios le puedes decir a la madre que vea el argumento del padre para decidir la educación compartida. Eso es traición al grupo. Peor!! Le estas dando argumentos al oponente. Pones tu inteligencia al servicio de la traición. Y joder, es que es lo que más me gusta. Ahora ando visionando canales de españoles en China para que me cuestionen mis creencias. Y algunos son realmente impertinentes pero me gusta que me hagan pensar mejor y con más profundidad.

0 Comentaris