Entre los itinerarios random que escoges y te van escogiendo aparecieron las nuevas narrativas audiovisuales juveniles donde producción y consumo se relacionan de manera horizontal (entre pares de las mismas generaciones). Así empecé examinando la nueva narrtiva Youtuber y de alguna manera sigo estirando del hilo con eterna curiosidad sobre los límites de la (in)dignidad humana. 



OnlyFans es una plataforma de mecenazgo o un servicio de subscripción. Te deja abrirte una página de contenidos (vídeo, fotos y texto) y si alguien quiere ver tu contenido paga un precio. El 20% es para OnlyFans y el 80% es para ti. Hasta ahí es una más de las plataformas de semiesclavitud digital que se han creado y cuyo esquema básico (de incertidumbre económica) está interiorizando toda una generación. La diferencia de OnlyFans es que se ha especializado en contenido explícito sexual. 

Esto tampoco seria un problema dado que Internet se expandió -en parte- gracias a la pornografia. En Internet permite conseguir pornografia gratuita de manera inmediata y ubícua. ¿Dónde reside el problema? 

Consulto Tiktok periódicamente por cuestiones profesionales. Tengo que estar al día de las tendencias audiovisuales más recientes. Y he detectado algunos vídeos que considero "de riesgo". 

TikTok es ahora mismo la primera red social de iniciación: es la red social donde están los más pequeños; la masiva sigue siendo Youtube, pero la de iniciación en creatividad y consumo es TikTok; además es mayoritariamente femenina en consumo y producción y no hay ninguna vigilancia adulta o acompañamiento audiovisual. De hecho, las adolescentes intentan echar a los intrusos adultos que se internan en su territorio. 

Así pues, TikTok es una red iniciática, visual y de imitación por pares (contacto intrageneracional) y sin alarmas adultas. 

En ese contexto advierto del riesgo de naturalización del capital erótico entre las adolescentes. 

Un día tu hija ve un vídeo viral en el que se bromea sobre lo que ganan las chicas en OnlyFans. Es un video gracioso e irónico donde se enseñan pequeñas partes del cuerpo. Como es gracioso tu hija lo ve hasta el final. El algoritmo aprende. 

Después aparece otro vídeo en el que tu hija ve un vídeo sobre "mi experiencia en OnlyFans" donde una TikToker habla de lo fácil que es tener tu propio dinero y simplemente haciendo cosas que casi todo el mundo hace gratis ya hoy en día como enseñar tu cuerpo sexualizándolo. Tu hija se pregunta qué es OnlyFans y lo mira en Google. 

Las cookies y el algoritmo siguen su curso. Esta vez tu hija ve un vídeo en el que afirman que si no tienes OnlyFans es porque no tienes nada que enseñar. Habla con su amiga y le cuenta que hay chicas que ganan dinero solamente enseñando los pies. Tu hija se pregunta si quizá es una manera fácil de ganar dinero sin decírselo a nadie. 

De la naturalización al riesgo. 

Realmente OnlyFans no predetermina nada. Es una plataforma de exposición donde puedes subir el contenido que quieras. Y el discurso naturalizador de TikTok y Twitter es la libertad. Nadie te obliga a hacer nada. Tu eres libre de hacer o mostrar lo que quieras. Así si tu capital erótico es muy alto puede que haya gente que le valga con verte en ropa interior (algo que ya haces en Instagram) simplemente haciendo que las fotos sean algo más elaboradas. Quizá una foto más sugerente jugando con las sombras también sea suficiente para ganar dinero. Todas las actrices suben nudes como premio a sus followers. Es normal. Es posible incluso ganar dinero quitándote los calcetines después de hacer deporte porque las filias son libres. 

Para mi el tema central es la idea de libertad. Si todo el sistema tecnológico está preparado para el determinismo entre la dopamina, la fama y el dinero: ¿Hasta que punto es libre una chica de 18 años si entra en el laberinto? ¿Cómo de fría mantendrá la cabeza para solamente hacer o mostrar aquello que quiere? ¿Desde el punto de vista moral cuáles son las objeciones que podría hacer el feminismo y la religión a este tipo de conducta? ¿Regulamos el capital erótico con mayor o menor presión ética? 

Mi impresión es que la libertad es solamente de acceso. La búsqueda de sensaciones es incremental y la sexualidad es una escalera de sensaciones que puede llegar a ser bastante vertigionosa. Quizá un día te paguen por ver cómo te comes un helado con forma fálica,  pero quizá en dos meses estés haciendo algo que nunca quisiste hacer porque tu ritmo de vida se ha venido arriba. La dopamina es una mala compañia cuando se dispara. 

Los riesgos de naturalización de este tipo de conductas de riesgo personal y reputacional en adolescentes me parecen suficientemente altos como para abordar la cuestión. Sobre todo me lo parecen porque no son conscientes ni informadas. El mundo adulto tarda demasiado en reaccionar. Tardó demasiado en reaccionar con las apuestas online en el mundo masculino (y ahora ha sobrereaccionado) y está tardando en reaccionar con OnlyFans y las chicas jóvenes. 

Prescindiendo de lecturas puritanas o liberales (que podemos tener ese debate también) existen grietas de seguridad a considerar: desde el acoso obsesivo, las adicciones, la autoncepción corporal, el acceso a la prostitución (SugarDaddy) que ha dejado de afectar a los márgenes y las periferias de clase social para entrar en el centro. Y eso siempre ha sido una muralla infranqueable de la hipocresía regulatoria. 

Nos deberíamos tomar en serio el modelo OnlyFans antes de que se desborde. Si no lo ha hecho ya.