Siento que todo el mundo me vigila para recordarme lo que hago mal aunque nadie lo hace. No soy tan importante.  Nadie ilumina un faro para guiar el barco de nadie. Es el final de la energía. 


Y si no soy tan importante por qué me doy importancia. Si solo soy una broma por qué me tomo tan en serio. 
¿Por qué creo que debo hacer algo brillante si acabo no haciendo nada porque nada consigo que brille?
¿Por qué guardo silencio si da igual lo que diga? Quizá porque ahora pienso que todo lo que diga se usará en mi contra en un juicio injusto.
¿Por qué me gustaría hacer cosas pero nunca las acabo de terminar porque me aburren cuando ya me he pasado varias veces el juego? 
¿Por qué empiezo tantas cosas que no termino? ¿por qué me apasiona los inicios y los finales me dejan exhausto?

¿Por qué un día creí que creer era algo increíble?
¿Por qué he dejado de creer en todo y hasta he dejado de creer en mi?
¿Que hacer cuando nada de lo que hagas tiene importancia?.
Cuando nadie espera nada de ti
Cuando no esperas nada de nadie
¿Que hacer cuando podrías hacer cualquier cosa pero cualquier cosa es demasiado pesada para levantarla?
La libertad es una losa. Un ejército de alfileres que se clava con la indecisión.
Quiero contar un cuento que haga dormir a alguien. Pero mis cuentos solo permiten soñar despierto.
Quiero dormir en aquel mundo nuevo con el que soñé cuando todavía era ingenuo.
Me robaron la esperanza y se la vendieron al dinero
Ahora todo es una tormenta. Miro por la ventana la lluvia y valoro más el refugio. El lugar en el que me escondo de la indefensión aprendida.
El maestro que enseñaba la lección de que la vida es una película en la que solo eres un extra. Un simple decorado. Una escena que el director tuvo que cortar. Sin efectos especiales. Sin maquillaje ni postproducción.
Un ensayo de lo que un día soñaste.