Te has hecho demasiado mayor cuando sientes que es demasiado tarde para empezar algo. 
Cuando la música te lleva a un tiempo demasiado lejano que parece que demasiado bonito. 
Te has hecho demasiado mayor cuando has perdido demasiadas ilusiones. Cuando tienes demasiado miedo a seguir viviendo. 
Te hace demasiado mayor cuando lloras a destiempo, cuando sufres sin motivo, cuando te duele la incertidumbre. 
Seràs demasiado mayor cuando te roben la ingenuidad, cuando los sueños dejen paso a las pesadillas, cuando seas consciente de que tienes más preguntas que respuestas. 
Fuiste demasiado mayor cuando quisiste ir al abordaje del mundo en un barco pirata de juguete, eras demasiado mayor cuando te escondiste del día tantas noches. 
Eres demasiado mayor cuando miras constantemente la tecla de escape, cuando te gustaría deshacer muchos movimientos del ajedrez de tu vida. 
Demasiado mayor para hacer nuevos amigos, para viajar por sorpresa, para sentirte ligero, para aparcar el dolor de alguna parte de tu cuerpo, para rebelarte, para construir nuevas anécdotas. 
Que hay después de ser demasiado mayor? Si te sientes demasiado pequeño, si te sientes demasiado solo, si te ahogas en medio vaso de agua. 
Los demasiado mayores se esconden en los libros, tienen más historias que contar que historias por leer, caminan como fantasmas invisibles que arrastran cadenas que nadie oye. 
Los demasiado mayores viajan en trenes de madera, por vías de nostalgia, echando humo de sus desesperación por no morir en la indolencia. 
Si un dia te sientes demasiado mayor vuelve a nacer, llora como un bebé, mira como si no entendieras nada, come como si bebieras, descubre tu mundo más cercano, haz sonar tu sonajero y empieza otra vez a morir poco a poco. Lentamente. Hasta la próxima vez que nazcas.