Con la mirada en el suelo
Y tu manera de caminar

Con el vértigo en el bolsillo
Y pocas ganas de despertar

Con las lágrimas escondidas
de tanto aprender a llorar

Ahora que ya nadie guarda la ropa
tu aprendes a nadar

Ahora que las ventanas se han roto
Tu aprendes a mirar

Nunca habrá días de gloria
Nunca habrá alas de verdad
Nunca habrá espadas hundidas
Nunca habrá tesoros que encontrar

Todas aquellas promesas incumplidas
que nadie te hizo jamás

Todos los cuentos que un día leíste
y quisiste protagonizar

Todos los mapas que dibujaste
se borraron al viajar

Ahora que el futuro es ahora 
tú miras hacia atrás

Ahora que ya sabes quien eres
te escondes justo detrás