Pasado el tiempo llegó la noticia de que la guerra había acabado. Entonces los habitantes de aquel pueblo volvieron a su vida normal, y salieron a trabajar, a pasear, etc.
Supongo que todos ustedes recordaran cuando la prima de riesgo salía cada día en los informativos. La prima de riesgo es ni más ni menos que el coste que están dispuestos a asumir los inversores bursátiles por invertir en España conociendo el riesgo de posibilidad de que puedan perder el dinero. Ahora tenemos seis millones de parados con la inestimable colaboración de las dos últimas reformas laborales que iban a crear empleo. Acuérdense. Sin embargo, la prima de riesgo está en los doscientos. Más o menos donde solía.
Y ahora quizá se pregunten quién es el primo de riesgo. Pues mírese al espejo, el primo de riesgo es usted.