En el cine he encontrado los mejores retratos sociales. Probablemente porque el cine consigue unir emoción e intelecto. La ola es una película  basada en un experimento ideológico real. Un profesor de historia de California no conseguía hacer entender a sus alumnos cómo el partido nazi había conseguido llegar al poder de manera democrática. El profesor decidió iniciar un experimento. Primero estableció duras normas de disciplina. Poco después comenzó a ejercer su función con un cierto grado de autoritarismo. Después dedicó su esfuerzo a generar sensación de grupo-comunidad con una misma vestimenta, un saludo propio y un logo. En poco tiempo la sensación de élite especial fue generando adeptos. Los propios alumnos realizaban proselitismo y delataban a quienes no cumplian las estrictas normas del grupo. Los resultados académicos del grupo eran mejores y seguían mejorando. El cuarto día del experimento el profesor pensó que se le estaba yendo de las manos y anunció una reunión de todos los miembros del grupo para informar de la creación de un líder. Tambien les informó que el grupo formaba parte de un grupo más grande a nivel nacional. Ese día el profesor les informó que todo había sido un experimento y pasó una pelicula sobre el nazismo.
El experimento dio lugar a un libro. Y el libro a una película. Ambos plantean la facilidad con la que el individuo es sumergido en una masa de exculpación. Y cómo determinados individuos sucumben inmediatamente a la erótica de la subcultura del grupo excluyente.
Pero profundizando en los contenidos psicológicos uno puede llegar a calcular un conjunto de ingredientes necesarios para la creación de sociedades o grupos totalitarios con cierto grado de fanatismo. Y leyendo los periódicos de hoy -han intentado asesinar a una congresista demócrata que había sido fijada como blanco por sectores de ultraderecha- uno contempla una mesa con varios ingredientes. Y lo que más me preocupa es que ese plato forma parte de la dieta mediterranea.
Cuidado con la ola, pero especialmente cuidado con la tercera ola. Es siempre la más fuerte.